Pico del Oso – Puerto de Vegarada (2.021 m).

Los Picos

Sonó el despertador y me levanté como un rayo, la previsión del tiempo para hoy era de altas temperaturas y probabilidad de tormenta en zonas de montaña a partir de las dos de la tarde. Con todo listo salí hacia Vegarada en torno a las 9:30, las ventanillas del coche hasta abajo para ir empapándome de los sonidos del campo y el silencio de la montaña.

Decidí comenzar la ruta en el Arroyo del Nogales, remontarlo resultó más penoso de lo que imaginé. Escobas y malezas varias, de un metro de altura, dificultaron el avance hasta hacerme heridas en las piernas que sufriré unos días. Con esquís es mucho más sencillo transitar por aquí, pero el que algo quiere, algo le cuesta, ¿verdad?

Hacia el Pico del Oso

Al rato, era ya posible seguir el curso del arroyo, saltando de un lado a otro del agua pude ver las primeras plantas de arándanos que ya empiezan a dar sus frutos. El reguero es profundo y minúsculo, pero de cuando en vez deja ver unos jacuzzis naturales que tenía intención de probar más tarde.

Jacuzzi en el arroyo del Nogales

Cuando el agua desaparece de la vista, se alcanza el final del valle y te encuentras con la estación meteorológica que hay bajo los picos Jeje y Nogales. Ver la pala que esquiamos sin nieve me resulta extraño, me pregunto cómo podemos tirarnos por ese barranco, pero es que la nieve endulza mucho la pendiente.

Pala del Verde

Giro entonces en dirección norte y decido subir a la derecha del collado del Nogales, quiero probar otra vía. Subir es más fácil que bajar y a menudo giro mi cabeza para valorar si la inclinación no me superará a la hora del regreso. Cuando el aparato vestibular me juega malas pasadas me convierto en una persona sin fe ni voluntad. Alcanzo una altura de 2.000 metros, ya veo mi próximo destino, el Pico del Oso.

Pico del Oso

De camino para allí hay que perder altura y es entonces cuando veo un nevero 300 metros más abajo, decido que merece la pena perder los 20 minutos que me llevará pisar nieve y hacer un poco el tonto.

Pisando nieve el 20 de Julio!!

En media hora estoy en la cima del Oso, allí me encuentro con 4 asturianos que copan la figurita que corona el vértice geodésico y me voy rápido. Los Castillones me esperan, una formación de roca que se descuelga hacia la carretera de Riopinos.

En la cima del Oso

Los Castillones

Trepada, fotos y destrepada sin perder tiempo, las nubes ya están aquí, decido que no voy a seguir hasta el Pico Fuentes, ya habrá otros días. Voy sola y no quiero líos. El GPS hoy me ha dejado tirada, el topohispania ha desaparecido y sólo veo la flecha de mi posición sobre una superficie blanca, sin curvas de nivel, estupendo…decidiré sobre la marcha por donde bajo. (Al llegar a casa descubro que la tarjeta de memoria estaba fuera de su sitio, “bailando” entre las baterías).

Vistas desde Los Castillones

Decido volver sobre mis pasos hacia el collado del Oso y hago una diagonal en dirección oeste – suroeste. Las gotas de lluvia hacen acto de presencia, me voy pitando! Quiero bordear rocas y pasos comprometidos y lo consigo.

Camino de vuelta

Sólo queda bajar por una zona barrancosa repoblada de unos pinos que hacen más daño que las escobas.

Bajada

En una hora estoy en el coche, me siento hambrienta y pletórica, pero reflexiono sobre si hacer media montaña sola compensa la tensión que llevo todo el camino. He de ir muy concentrada y lenta, evitando más que nunca riesgos, una torcedura, un mal apoyo…

Bajando hacia las Hoces de Valdeteja empiezo a sentir el placer de las endorfinas, la recompensa tras el esfuerzo. La música, la montaña y yo entramos en una sintonía que me hipnotiza. Decido girar a la izquierda y subir al pueblo de Valverde de la Cuerna, quiero ver que posibilidades de esquí de montaña tiene. Desde el Rebueno, La Mojonerina, Los Llamargos hasta los Mayaones todo es ladera sin roca que imagino llena de nieve y fácil de subir. Parece que no he tenido suficiente y me adentro en la pista que va al Pico La Cuerna a disfrutar de las vistas.

Pista hacia La Cuerna.

De vuelta al coche saco el brazo para sentir la caricia del viento, canto en voz alta, me siento afortunada y pienso en las palabras que mi madre siempre me dice: “¡disfruta mientras puedas!”. Entonces al llegar a Arintero giro bruscamente el volante, “voy a ver que hay aquí”. Sólo unas rocas me separan del Embalse del Porma, en línea recta habrá unos 3 kilómetros. Camino un rato para tomar fotos, ya tengo plan para el próximo día: Pico Gundín, Peña Forcada, Pico Socellerón…el mundo es demasiado grande!!

Vistas en Arintero.

De vuelta al coche decido ir a saludar a Luci y a Miguel que tienen el mesón de Coladilla y les debo una visita. El viaje me lleva más de media hora, pero no encuentro mejor cosa que hacer que estar llenándome los ojos con estas piedras grandes que se llaman montañas. Las Hoces de Vegacervera, breves pero contundentes me acercan a mi destino. Miguel me pone una tarta de chocolate que devoro en un santiamén, qué rica coño! Unas cervezas, unas fotos y, prometiendo volver a comer otro día, me vuelvo a León.

En el Mesón de Coladilla.

Antes del baño que tengo pendiente y que deseo, a estas alturas, más que nada en el mundo, quedo con Marino para entregarle sus pares de esquís que he puesto a punto.

Ahora sí, piscina eres toda mía.

Descárgate el track de la ruta.

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4 pensamientos en “Pico del Oso – Puerto de Vegarada (2.021 m).

  1. Preciosa travesia y preciosas fotos, un día muy bien aprovechado 😉
    Y no te preoces que no eres la única que sufre con el GPS, yo he perdido la tarjeta con los mapas.
    Saludos.

  2. Bonita zona también que he visitado en varias ocasiones, que disfrutes del día.
    Por cierto, Sancenas no es acentuado aunque mucha gente lo escribe y pronuncia con acento 😉

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