Paisajes castellanos: Palencia.

Teníamos una comida pendiente en Castrillo de Villavega, una población de 200 habitantes a 57 kilómetros de Palencia. En Semana Santa nuestro amigo Dani había venido en León a esquiar en San Isidro y con la idea de conocer la procesión de Genarín. Comiendo en el Restaurante Madrid de Puebla de Lillo, empezó una discusión sobre si el lechazo de León era o no de la talla del palentino. Zanjamos el tema quedando en ir a su bodega en verano y valorar entonces quien tenía razón.

He sentido una envidia sana por lo que supone tener un pueblo, unas raíces, una herencia. El calor apretaba y el sol hacía más brillante si cabe el amarillo del campo. El pueblo tiene su castillo, su puente romano y su río de nombre fantástico, Valdavia. Dentro de la bodega la temperatura era fresca y agradable. Esto me hace reflexionar sobre las construcciones de hoy en día, ¿cómo es posible, con los avances que tenemos, que nuestras viviendas pierdan calor en invierno y sean cocederos en verano? La gente antes sabía hacer las cosas bien, no había tanta mentira, pensaban en la funcionalidad y no tanto en la estética.

“He sentido una envidia sana por lo que supone tener un pueblo, unas raíces, una herencia”.

En verano los pueblos son los campamentos de verano de los adultos, las noches alrededor de la hoguera se sustituyen por una charla para ponerse al día con la gente que está trabajando fuera al calor de unos orujos. El de aquí está hecho con el mosto de la uva sin pisar y orujo, se llama Angélica, un nombre bien bonito.

El bar del pueblo tiene ese ambiente tan peculiar los domingos de gente de punta en blanco y vermú, de familia y bullicio. Pero para los de la ciudad supone relax, autenticidad y conocer otro ritmo de vida desde dentro; me he acordado del anuncio de Acuarius y he deseado pertenecer a algún lugar así: ¡Por favor, adoptadme!

Visitamos la panadería para ver el horno donde prepararon el lechazo, no sé el numero de cacerolas y fuentes que estaban haciendo para ese día, todas con las iniciales de su dueño. He de decir que estas ovejas churras tienen una calidad excepcional y el asado fue delicioso, pero el de León no se queda corto.

La Gloria es un sistema utilizado desde la Edad Media para calentar las casas muy extendido en Castilla y que mantiene su vigencia en este pueblo. Me fijé que en el suelo de la planta baja de las casas había trampillas en distintas habitaciones. Entonces Dani me explicó que bajo el solado hay unos conductos de unos 40 centímetros de alto por donde se disipa el calor que proviene de un hogar donde queman leña y que está fuera de la vivienda. Es el antepasado del suelo radiante y tiene como antecedente directo el Hipocausto Romano. Me llamó mucho la atención porque hacía pocos días había visitado el Museo de León y había visto la explicación allí.

Los padres de Dani tiene un museo en casa, colección de antiguos enseres de la vida cotidiana, utensilios, aperos, herramientas. Todo bien dispuesto y con una historia detrás para recordar y contar. Cuando alguien disfruta de una afición como coleccionista y encuentra alguien dispuesto a apreciar su esfuerzo se produce un intercambio de conocimiento por curiosidad, de empatía por saber.

Un paseo por Carrión de los Condes y una comida en un sitio muy recomendable, el Hostal Restaurante La Corte. Son rápidos, atentos, la comida buena, las cervezas vienen en jarra helada y, para rematar la experiencia, para hacerla auténtica y fijarla en nuestra mente, un poquito de marketing: hay una especie de set, photo call, donde puedes ponerte una corona y hacerte una foto para demostrar tu paso por La Corte.

Me quedo con la luz, el cri cri de los grillos y los amigos, el lechazo también, por supuesto.

Palencia hasta hoy era el Pico Murcia, su piscina climatizada donde hice bastantes horas siendo entrenadora del Club Natación Ponferrada y los bares, porque eso a mi no se me escapa nunca.

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4 pensamientos en “Paisajes castellanos: Palencia.

  1. Echo en falta una foto: la maravilla del asado lechazo palentino (en cazuela de Pereruela, dime que sí).
    Como me ha gustado esta entrada. Me huele como Zamora, porque Zamora ciudad es también muy de pueblo. Yo voy a casa de mi Madre (que en Zamora decir casa es decir vivienda, piso, no como en Galicia, donde decir casa es hablar de una casa unifamiliar, no un chalé o similar, una casa, casa) y en el portal o en la calle me reencuentro con vecinos o conocidos o familiares y son saludos y parabienes, muy agradecidos y con absoluta sensación de estar en mi hogar.
    Palencia y Zamora son primas hermanas, si no hermanas. Explico: la patrona de la ciudad de Zamora es la Virgen de la Concha que tiene su sede en la Iglesia de San Antolín. El patrón de la ciudad de Palencia es San Antolín. Pero hay más (copio) “La imagen primitiva de Nuestra Señora de San Antolín o de la Concha se encontró, según la tradición, en 1032, en la cripta del santo que le da nombre en Palencia, sobre la cual se construiría la actual Catedral. Después, en 1062, sería trasladada a Zamora por habitantes de dicha ciudad, en un intento por defenderla de los musulmanes o de repoblarla. ”
    Parece ser que la repoblación de una de las dos ciudades, no recuerdo cuál, se hizo con habitantes de la otra. Según la redacción (no se sabe si era la Virgen quien tenía que defenderla de los musulmanes o repoblarla) del texto anterior, es de suponer que vinieron los palentinos a repoblar Zamora.
    Geográficamente están separadas, pero siendo una castellana y otra leonesa, tienen bastante cosas en común. Por ejemplo, que mi hermano Tirso y su mujer Vicenta, zamoranos hasta las cachas, viven en ese otro pueblo llamado Palencia.
    Un saludo y gracias por compartir experiencias como ésta y otras que por aquí tienes.
    Por cierto, que sepan las gentes todas el porqué de estar en la GLORIA, sin salir de casa.

  2. Gracias por compartir tus sensaciones sobre estas dos primas hermanas, transmites perfectamente la herencia que llevas y lo que has vivido. No conocía nada de la historia que has contado, eres una caja de sorpresas! Yo creo que tienes que abrir tu propio blog,no? Tienes mucho conocimiento tu..y haces unas fotos muy chulas.
    Respecto a la foto del lechazo, prometo insertar una porque la hay..y te lo mereces. Un abrazo

  3. Mariajo, me he topado contigo y quisiera saber si conoces gente en Castrillo de Villavega, Palencia. Verás, soy de Argentina, de Buenos Aires, y ocurre que hace poco me he enterado que mi abuela materna, Quirina Abad Pérez, era de allí. Te dejo mi email por si puedes ayudarme a encontrar parte de mis raíces. Muchas gracias!

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