Etiopía: del plan a la realidad.

Las Fuentes del Nilo Azul, la Jerusalem y el Camelot de África, el Desierto del Danakil, las Montañas Simien, el Mercato. Son todo planes, como siempre puntos de partida, nos dejaremos llevar por lo que creamos mejor en cada momento, pero estos son algunos de los lugares que nos esperan en Etiopía.

La idea es conocer el centro y norte del país que es muy grande. De Addis Abeba no esperamos mucho, si acaso caos y bullicio. Del gran mercado al aire libre, el Mercato, al Sheraton donde pienso tomarme una caña bien fría. De la miseria a la opulencia, contraste entre las realidades de cualquier país, incluido el nuestro, aunque sin tanto abismo.

Después avión hacia en norte, a Bahar Dar para ver los Templos del Lago Tana. En este viaje no pararemos de ver iglesias de los cristianos coptos que son de gran belleza y de épocas antiquísimas. En algunas no nos dejaran entrar por el sólo hecho de ser mujeres, la religión es una triste mochila que mantiene las diferencias entre sexos todavía hoy. Y pagaremos por ver sus iglesias, eso me remueve la conciencia. A última hora de la tarde veremos ponerse el sol viendo Las Fuentes del Nilo Azul y pasearemos por caminos rurales apacibles.

La Camelot de África es la siguiente parada, Gondar, nombre que parece salido del “Señor de los Anillos”. En esta ciudad hay muchos castillos medievales desde los que contemplar las montañas a lo lejos, próximo destino para los siguiente cinco días. Trekking por las Montañas Simien, 3000, 4000 y pico metros. Costará avanzar, cada paso será un esfuerzo ya lo comprobamos en los volcanes de Ecuador. Dormir acampadas con nuestro guía y el cocinero será una gran aventura.

A partir de aquí vamos a dejar el viaje abierto. Puede que visitemos Axum y sus obeliscos, lo que más nos apetecería es ir al Desierto del Danakil 3 días pero no está claro que sea buena idea. Allí se alcanzan en esta época temperaturas de 50º C, es un lugar inhóspito situado en el Cuerno de África donde la gente sigue extrayendo sal que portan en caravanas de camellos.

Pero sería increíble estar allí, subir al Volcán Erta Ale y dormir en su cráter viendo la lava a tu lado, sentir el pulso de la Tierra. Ver La Depresión del Danakil, una franja de tierra que se hunde 100 m bajo el nivel del mar. La Tribu de los Afar vive en estás latitudes, lugar que se conoce como el Infierno en la Tierra.

En cualquier caso la siguiente parada obligatoria es Lalibela, la Jerusalem de África, que se conoce por sus iglesias rupestres excavadas en la roca. El lugar fue concebido para que su topografía correspondiera a una representación simbólica de Tierra Santa. Una cruz monolítica marca el punto de partida del recorrido efectuado por los peregrinos.

Un avión nos traerá de vuelta a Addis, el resto de viajes serán por carreteras polvorientas donde apenas se ven coches pero si personas y ganado. Así viajan ellos, andando y cargando con su equipaje, sin prisa pero con el horizonte puesto en salir adelante.

Veremos en que queda este plan. La realidad supera siempre cualquier expectativa.

¡Mochila preparada!

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